
Oferta Académica
Doctor en Medicina y Cirugía
Duración: 6 años, Presencial
Biografía
Teniente Coronel y Doctor Sergio Martínez Ordóñez
En la ciudad de El Viejo, nace el 13 de enero de 1937.
Cursa su primaria en el Colegio Beato Salomón (La Salle), León.
1951 – 53: Realizó Noviciado de La Salle en Caracas, Venezuela
1955: Se gradúa de Bachiller en el Colegio San Ramón de León.
1958: Ingresa a la Facultad de Medicina de la UNAN.
1958: Realiza actividades con el movimiento estudiantil y es fundador del Frente Estudiantil Revolucionario (FER). Es miembro de la Asociación de Estudiantes de Medicina y Posteriormente en 1965 es electo Vicepresidente del Centro Universitario de la Universidad Nacional).
Participa en la toma del edificio central de la UNAN en septiembre del año 1959 en compañía, entre otros, de Óscar Danilo Rosales, Francisco Buitrago, Manolo Morales, Joaquín Solís Piura, Luís Felipe Pérez y Sócrates Flores Vivas.
En 1965 obtiene su Título de Doctor en Medicina y se traslada a realizar estudios de Postgrado en la Especialidad de Cardiología en la Universidad de Montpellier, Francia (1965-1968).
Como Cardiólogo desarrolló actividades docente-asistenciales en el Hospital “El Retiro” y después del terremoto de 1972 en los hospitales Vélez Páiz y Hospital Occidental (Bertha Calderón)
A su regreso a Nicaragua reinicia contactos con el FSLN, con el que colabora realizando diversas tareas hasta el triunfo de la Revolución Popular Sandinista en julio de 1979
En el año 1979 se integra al Ejército de Nicaragua y es uno de los fundadores del Hospital Militar Escuela “Dr. Alejandro Dávila Bolaños”, en el que ocupa diversos cargos entre ellos Jefe del Departamento de Medicina. Se destaca como uno de los pilares en la docencia como responsable de la cátedra de Cardiología impartida a estudiantes de pregrado y de postgrado.
Recibió múltiples reconocimientos, destacándose la condecoración “Camilo Ortega” en oro, por su destacada labor en la evacuación del Hospital Militar por un incendio ocurrido en el año 1985.
Durante su vida estudiantil y profesional se vincula al FSLN, realizando diversas tareas, habiendo participado activamente en el Frente Sandinista de Liberación Nacional
Desde su fundación. Fallece en el año 1996 y es ascendido póstumamente al grado de Teniente Coronel.

Oferta Académica
Subespecialidades:
1) Cuidados Intensivos de Adulto.
2) Cuidados Intensivos Pediátricos.
3) Nefrología.
4) Cardiología.
5) Oncología Clínica
6) Oncología Quirúrgica
7)Oncología Ginecoobstetra
8) Retina y Vitreo
9) Neonatología
Especialidades:
1) Medicina Interna.
2) Cirugía General.
3) Ortopedia y Traumatología.
4) Ginecología y Obstetricia.
5) Radiología e Imagen.
6) Patología.
7) Pediatría.
8) Anestesia.
9) Urología.
10) Oftalmología.
11) Neurocirugía.
12) Otorrinolaringología.
Biografía
Teniente Primero y Doctor Wilfredo Álvarez Rodríguez
Nació en la ciudad de Chinandega, el 8 de julio de 1934. Hijo del señor Victorino Alvarez y María Elsa Rodríguez. Sus estudios de primaria y secundaria los realizó en el Instituto pedagógico La Salle, donde obtuvo el título de “Bachiller en ciencias y letras”. Posteriormente ingreso a la facultad de medicina de la UNAN León, donde obtuvo el título de Doctor en Medicina y Cirugía en el año de 1961, su tesis de doctorado fue “Pancreatitis crónica recidivante dolorosa”.
En ese entonces el rector de la universidad, el Doctor Mariano Fiallos Gil, lo incorporó en el claustro de profesores a tiempo completo de la carrera de medicina. Fue enviado a la República de El Salvador a especializarse en histología, embriología, anatomía y neuroanatomía, regresando al país en 1963, reintegrándose como profesor en la cátedra de anatomía.
En ese entonces la facultad de medicina se estaba trasladando al hospital San Vicente de la ciudad de León. Es en este hospital donde contaba lo siguiente: “Mi estadía en el hospital San Vicente era parecida a estar en una finca en abandono por que antes de operar a los pacientes teníamos que ir a sacar del quirófano a los animales que se metían por la noche, desde cusucos hasta murciélagos, los cuales dejaban inmundo el lugar, pero así fue mi formación como médico”.
Con el triunfo de la Revolución popular sandinista fue miembro del Cuerpo Médico Militar como médico de base de medicina interna y subdirector docente en el Hospital Militar Escuela “Dr. Alejandro Dávila Bolaños”, en donde se retiró con el proceso de compactación con el grado de Teniente Primero.
Casado en segundas nupcias con la señora Marina Palma Ibarra con quién tuvo dos de sus cuatro hijos.
Su pasión por la medicina y la docencia iba acompañada por su pasión al arte, sobre todo a la música. Fue cuando ocurre el nacimiento de “Los Bisturíces Armónicos”, en 1972, en la clausura de un congreso médico centroamericano con sede en Managua, en donde las delegaciones debían presentar un acto cultural representativo de su país de origen. Acá el Dr. Roberto Calderón le propuso, junto con los doctores Ramírez y Zepeda, interpretar temas de Camilo Zapata.
A partir de esta fecha se dedicó y preocupó por la recopilación de canciones folclóricas en toda la geografía de Nicaragua. Cerraban sus consultorios desde el viernes por la tarde para ir por veredas y cañadas recogiendo la música tradicional campesina que se cantaba en las montañas y praderas allá por la década de los 70 y que eran verdaderas joyas musicales que vivían en el anonimato. Llevaban alforjas cargadas de medicinas para impartir consulta a los campesinos, con los cuales al fin de la jornada terminaban compartiendo cantares y leyendas rurales.
Fue en la zona rural de Tonalá, Chinandega en donde el Dr. Wilfredo Alvarez Rodríguez le puso atención a una niña que cantaba, captando la melodía del estribillo y agregando alguna estrofa para quedar a como se conoce ahora la canción “Son tus perjúmenes mujer”. Canción que recopiló y que se hizo popular dentro y fuera de Nicaragua, hasta ocupar un lugar cimero en medios de comunicación audiovisuales de Europa, sobre todo en España y México.
Participó en compañía de la actual vicepresidente de la República compañera Rosario Murillo, en el festival de música campesina realizado en Jinotega en los años 70, en donde participaron muchos grupos campesinos entre ellos “Los Soñadores de Sarawaska” que ganaron el festival tocando instrumentalmente el tema “La flor de pino”. A el Dr. Alvarez le tocó premiar este tema musical que posteriormente se le dio letra y se difundió por Nicaragua y el mundo.
“Los Bisturíces Armónicos”, en donde siempre fue la primera guitarra. Ellos quienes tanto folklore recogieron e interpretaron para la historia de la música nicaragüense, fueron alma y música de nuestra identidad y en este sentido destacan sus dos discos: “Son tus perjúmenes mujer” y “Eva de Amor”.
Fue director de la Policlínica Oriental. Trabajó para los laboratorios Roche en donde elaboró postales con pinturas de su autoría, las cuales fueron distribuidas por los visitadores médicos en muchos países de américa latina.
El Dr. Wilfredo Alvarez era reconocido por su facilidad para tocar cualquier instrumento de cuerda, el que ejecutaba como jugando entre su inolvidable risa.
Fue pintor y profesor de pintura en la Escuela Nacional de bellas artes de Managua, en donde enseño Anatomía artística. Fue escritor y narrador de su obra escrita en el género de cuento: “El Chorriador de asfalto y otros cuentos”.
Maestro de aproximadamente 35 generaciones de médicos, “siempre deseó terminar dando clases junto a los maltrechos cadáveres del laboratorio, rodeado de asustados y curiosos estudiantes”.
Con múltiples reconocimientos y homenajes, por su trayectoria cultural, médica y docente, entre los más importantes: Medalla “Honor al mérito de sanidad militar” primera clase en agosto del 2005, Profesor emérito de la facultad de ciencias médicas, designado por el consejo universitario de la unan Managua. Honor al mérito en el I certamen nacional de música regional para aficionados, otorgado por el Instituto nicaraguense de cultura, 1997. Orden de la Independencia Cultural Rubén Darío el 26 de febrero del 2008, otorgado por el presidente de la República de Nicaragua. Dr. Wilfredo Alvarez Rodríguez, médico y cirujano, docente, polifacético, músico, pintor, escultor, tallador, investigador del folklore nacional, políglota y escritor. Fallece el 9 de abril del 2012, en el Hospital Militar Escuela “Dr. Alejandro Dávila Bolaños”, posterior a un mes de ingreso.

Oferta Académica
1) Licenciatura en enfermería
2) Licenciatura en Radiología e Imagenología
3) Licenciatura en Unidades Quirúrgicas
Duración: 4 años, Presencial
Biografía
Tiburcia García Otero
Tiburcia García Otero, era una mujer de El Cuá, de quien Sandino relata que fue encarcelada y vejada por órdenes del propio José María Moncada, para que informara sobre Sandino. (Román, José: pp. 141).
Tiburcia García Otero, mujer patriota nacida en El Cuá. Junto a su esposo fue seguidora de Sandino, por lo que fueron reprimidos y perseguidos por tierra y aire, siendo la única sobreviviente de su familia. Fue encarcelada y torturada en la penitenciaría de Managua por orden de Moncada, para saber acerca de la ubicación de Sandino. Debido al deterioro de su salud, Tiburcia fue dejada en libertad, oportunidad que aprovechó para huir del país e incorporarse al ejército de Sandino, donde desempeñó las funciones de cocinera, lavandera, y enfermera. Ella atendió el parto de la esposa de Sandino. Regresó a su hacienda de El Cuá para su reconstrucción. Murió en 1934, producto de un ataque militar de la guardia somocista.
El General Sandino entre sus escritos dedicados a la participación de la mujer en la lucha libertadora, escribió: “Los actos de heroísmo de las mujeres que colaboraron en el ejército, no sólo son muchísimos sino que además la mayoría requieren largas historias para explicar los sacrificios que sufrieron y los peligros que enfrentaron por amor a la patria…”“Hay también entre los heridos, mujeres, las heroicas mujeres que en los combates toman el fusil del que cae para siempre, las que nos dan agua, las que nos dan parque” Señora Tiburcia García Otero. Natural de Cuá, donde poseía una hacienda grande que fue destruida, al igual que sus hijos y empleados, según ella misma contó, por los aviones y tropas de los marinos. La destrucción fue tan bárbara, que llegó hasta el punto de no dejar ni un perro vivo. Además, le aterraron el pozo. Desde entonces se volvió gran partidaria nuestra. Fue encarcelada y vapuleada en la penitenciaría de Managua por órdenes del propio Moncada, para que dijera sobre mí, pero esa mujer prefirió la tortura y la muerte si fuese necesario. No lograron sacarle nada, y muy enferma tuvieron que sacarla de la cárcel, lo que aprovechó para escaparse a Costa Rica. Luego, dando una gran vuelta por Honduras volvió al ejército a servir de cocinera, enfermera y lavandera. Actualmente se encuentra atendiendo a mi esposa hasta después del parto, cuando regresará a rehabilitar su hacienda.
















































